VANESA1

Tiempos de Crisis, tiempo de orden financiera…

Por Vanesa Duran

VANESA2

Si a cualquiera de nosotros nos preguntaran cuánto gastamos en comida, transporte, ocio, vestimenta o calzado al mes, posiblemente tardaríamos unos minutos en responder, o incluso contestaríamos que realmente no lo sabemos. Tendríamos que acudir a los extractos de las tarjetas, del banco o a la libreta de ahorro y sumar para contestar a esa pregunta.

Si no sabemos cuanto gastamos, por tanto, tampoco sabemos si ahorramos o no, y cuánto. Sólo llegado un momento determinado en el que queramos realizar una determinada inversión o gasto, nos pondremos a “echar cuentas”.
Este es un error muy común en la mayoría de las personas y familias, que en más de una ocasión puede desencadenar en despistes financieros que nos cuesten mucho dinero y disgustos.
Si las empresas llevan su contabilidad al día y conocen en todo momento cual es su situación económico-financiera y utilizan esta información para corregir posibles desviaciones y planificar acciones futuras: ¿Por qué nosotros no podemos hacerlo? Al fin y al cabo, nuestra economía funciona igual que la suya, pero a una escala diferente.
Para ayudarnos a poner en orden todos nuestros números, existe una herramienta muy útil que es el presupuesto.

¿QUÉ ES EL PRESUPUESTO FAMILAR?

Es un instrumento de previsión y anticipación que se elabora a partir de los ingresos y de los gastos. Una vez realizado el presupuesto, podremos ir comprobando si las previsiones se cumplen, es decir, si lo estamos gestionando bien y se cumplen nuestros objetivos, o si hay desviaciones y las podemos corregir.

¿PARA QUÉ HACER EL PRESUPUESTO?

Cada persona puede encontrar un motivo, según la utilidad que le quiera dar. Podemos mencionar:
• Para mantener los gastos en función
de los ingresos.
• Para evitar problemas de caja.
• Para poder hacer frente a momentos difíciles.
• Para controlar el nivel de gasto.
• Para saber cuál es la situación de nuestra
economía en cualquier momento.
• Para realizar previsiones tanto de gasto,
de inversión ó de ahorro.
• Para planificar a corto, medio, o largo plazo.


¿CÓMO HACER EL PRESUPUESTO?

Es muy simple. Utilizaremos instrumentos tan sencillos como una hoja de papel, un bolígrafo y una calculadora. Se trata de realizar un cuadro de doble entrada: en una columna los ingresos y en otra, los gastos.
En la columna ingresos, anotaremos los salarios, prestaciones, pensiones, ayudas, o cualquier otra entrada de dinero que pueda tener nuestra economía familiar.
En cuanto a la columna de los gastos, podemos diferenciar según la naturaleza del gasto. Así será más fácil controlarlos y si es necesario, estudiar cual de ellos se puede reducir o incluso prescindir.
• Gastos fijos: Son aquellos gastos obligatorios (impuestos,) o aquellos a los que nos hemos comprometido por contrato (alquiler de la vivienda, pago de cuota bancaria, suministros, etc.) o sin contrato con terceros (colegio, guardería, etc.). No pagarlos supone exponerse a problemas como corte de suministros, desahucio de la vivienda, embargos, etc.
• Gastos corrientes: No son obligatorios porque no existe contrato ni obligación legal, pero son necesarios para nuestra vida diaria. Hablamos de los gastos de alimentación, transporte, vestimenta, calzado, etc.
• Gastos ocasionales: Son gastos irregulares. Algunos son ineludibles como los gastos médicos, pero otros se pueden reducir o incluso prescindir en caso de necesidad. Tal es el caso de ocio, viajes, etc.
Debemos tener en cuenta que aunque la mayoría de los gastos fijos en general suelen tener un importe constante a lo largo del año, otros gastos pueden ser más o menos cuantiosos según un determinado período del año, o producirse en un determinado momento (impuestos), por lo que el presupuesto no puede/tiene que ser uniforme todos los meses.

VANESA1


MANTENER EL EQUILIBRIO PRESUPUESTARIO

En general, cuando hablamos de manejar el presupuesto, hablamos de controlar el nivel de gastos, dado que el de ingresos suele ser constante y no variar, al menos a corto plazo.
Es por ello que el presupuesto que realizamos al comienzo del año nos servirá para controlar si los gastos se han reducido, mantenido o aumentado a lo largo del mismo.
Existen unas normas que debemos seguir para que tenga utilidad el control del mismo.
• No todos los meses son iguales. Algunos son más “tranquilos”
en lo que a gastos se refiere, lo que nos facilitará ahorrar
para hacer frente a los meses de mayor gasto.
• Cada mes:
• Hacer las cuentas regularmente ayudándonos de las facturas
y de los comprobantes bancarios.
• Hacer recuento de los ingresos necesarios para pagar
los gastos fijos.
• Evitar sobrepasar el importe fijado para los gastos corrientes.
• En el supuesto de que los ingresos cambiaran, tendríamos
en cuenta este hecho para reajustar tanto las previsiones como
nuevos objetivos.

Para terminar solo quiero reflexionar con ustedes que en los tiempos turbulentos que hoy vivimos, no sobrevive el que mas tiene solamente sino quien se adapta rápidamente, ser cauteloso y buen administrador puede ayudarnos a pasar la tormenta y después el ejercicio hará que, convirtiéndolo en habito sea una herramienta de ahorro y progreso.
Es tiempo de ser muy hábil aún con poco. Espero sirvan estos consejos…

Hasta pronto.

vanesa-etiq